Saber leer la etiqueta de un cosmético te va a permitir elegir los productos que mejor se adaptan a tus necesidades, además de aprender a evitar formulaciones que pueden sensibilizar tu piel.
Desde la lista INCI a los símbolos y sellos, la información que aparece en el envase de un tratamiento dermocosmético es determinante y un requisito legal que toda marca debe cumplir.
Por esta razón, te hemos preparado una explicación detallada de cómo leer la etiqueta de un cosmético.
¿Qué es el INCI y por qué el orden de los ingredientes es clave?
El INCI (del inglés International Nomenclature of Cosmetic Ingredients) es la lista estandarizada de ingredientes de un cosmético que permite que un componente reciba una denominación única en todos los países, independientemente del idioma del etiquetado.
Los INCI son universales, de modo que un cliente puede identificar los mismos ingredientes en Japón, Brasil, Francia, Italia o España.
Por ejemplo, el agua aparece como aqua, el ácido hialurónico como Sodium hyaluronate, los alfa-glucano oligosacáridos como alpha-glucan oligosaccharide y el aceite de argán como Argania spinosa kernel oil.
En el INCI el orden es otro factor esencial, pues los ingredientes están ordenados de mayor a menor concentración en la etiqueta: los primeros de la lista son los más abundantes, y los últimos, los que se encuentran en menor proporción.
Sin embargo, cabe precisar que los que se encuentran con concentraciones menores al 1 % pueden aparecer en cualquier orden.
Aunque el orden del INCI es una herramienta muy útil, no debemos interpretar que la eficacia de un cosmético depende únicamente de la concentración de sus ingredientes.
Existen activos altamente eficaces a concentraciones muy bajas. Estos ingredientes, debido a su elevada actividad biológica, se incorporan en pequeñas cantidades, pero son capaces de ofrecer resultados visibles en la piel.
Por este motivo, es habitual encontrarlos en posiciones más bajas del INCI, sin que esto implique una menor eficacia del producto. En formulación cosmética, no solo importa la concentración de un ingrediente, sino también su pureza, estabilidad y forma en la que está formulado.
Los elementos obligatorios en la etiqueta de un cosmético según la ley
El etiquetado de los cosméticos de la Unión Europea está regulado por el Reglamento 1223/2009, sobre productos cosméticos. En él se define la información obligatoria que debe aparecer tanto en el envase como en el embalaje.
Lo primero es que la información debe ser legible, indeleble y fácil de localizar, para garantizar a los consumidores el acceso a la información de los productos que utilizan. En ese sentido, debe estar en el idioma nacional del país donde se vende, más allá de que el INCI sea universal.
A partir de ahí, los elementos que no pueden faltar son:
- Datos identificativos de la Persona Responsable (PR) en la UE: nombre o razón social, dirección y contacto.
- País de origen: cuando el producto se elabora fuera de la UE.
- Peso o volumen del producto.
- Fecha de duración mínima representada por el símbolo de reloj de arena, o período de uso tras la apertura (PAO, del inglés Period After Opening), que puedes identificar por el símbolo de un envase abierto.
- Precauciones de uso y advertencias especiales.
- Número de lote de fabricación para garantizar la trazabilidad.
- Función del producto o evidencia en su presentación.
- Lista completa de ingredientes precedida de la mención “ingredients” o “INCI”.
Ahora bien, puede ocurrir que el espacio del envase sea limitado (como puede ser el caso de un contorno de ojos), por lo que el cosmético debe incluir un prospecto o una etiqueta desplegable. En ese caso, vas a ver el símbolo de una mano sobre un libro abierto.
Símbolos de los cosméticos: cómo interpretarlos correctamente
Los símbolos de los cosméticos también aportan información de relevancia. Te enumeramos los pictogramas más habituales:
- Tarro abierto: indica el periodo de validez del producto desde que se abre. Dentro aparece la duración expresada en meses. Por ejemplo: “12M” te está indicando que una vez abierto, el cosmético conserva sus propiedades intactas hasta los 12 meses si es almacenado en buenas condiciones.
- Reloj de arena: hace referencia a la duración mínima del producto y debe aparecer de manera obligatoria en productos que caducan en menos de 30 meses. Esta duración es independiente a si se abre o no.
Es importante diferenciar ambos conceptos:
La fecha de duración mínima indica hasta cuándo el producto es estable sin abrir y solo es obligatoria cuando esta es inferior a 30 meses.
Sin embargo, cuando un cosmético tiene una duración superior a 30 meses, no es obligatorio indicar una fecha de caducidad. En su lugar, se utiliza el PAO (Period After Opening), que señala el tiempo durante el cual el producto mantiene su seguridad y eficacia una vez abierto.
- Mano sobre libro abierto: indica que falta información esencial que se encuentra en una etiqueta desplegable o prospecto. Como te hemos avanzado, suele usarse cuando el envase es demasiado pequeño.
- Símbolo de reciclaje: puede ser un “círculo de Möbius” (son 3 flechas que conforman un círculo) o Punto Verde (dos flechas entrelazadas). Te orienta sobre cómo se gestiona el envase al final de su vida útil para asegurar un consumo más responsable con el planeta.
Vamos a detenernos en estos iconos de reciclaje:
- Círculo Möbius: indica que el envase es reciclable, como ocurre con envases en airless.
- Punto Verde: informa de que el fabricante ha pagado una contribución a un sistema de gestión de residuos (como Ecoembes en España) para financiar su recogida, aunque no indica que el envase sea reciclable.
Claves para identificar activos y evitar “greenwashing” en cosmética
Si buscas evitar prácticas engañosas, sobre todo en cosmética natural y sostenible, a continuación, vas a encontrar algunos consejos que pueden serte de utilidad:
- Desconfía de términos que no cuenten con respaldo legal. Ten en cuenta que para garantizar estándares verificados el producto debe contar con una certificación oficial.
- Busca productos con certificaciones como ECOCERT, primera entidad de certificación en desarrollar un estándar para los Cosméticos naturales y ecológicos. Este sello garantiza que son productos formulados con un mínimo del 98% de Ingredientes Naturales o de Origen Natural. Presentan ausencia de: transgénicos, parabenes, fenoxietanol, siliconas, PEG, perfumes y colorantes sintéticos, e ingredientes de origen animal y apuestan por un fuerte Compromiso de sostenibilidad.
En este contexto, marcas como Dr. Tree apuestan por este tipo de certificaciones reforzando su compromiso con fórmulas más respetuosas con la piel y el entorno.
- Analiza la fórmula en su conjunto: todos los cosméticos comercializados en la Unión Europea siguen estándares de seguridad muy altos. Más que evitar ingredientes concretos, es recomendable valorar su combinación y adecuación al tipo de piel.
- Aprende a identificar los excipientes (vehículos o conservantes necesarios), de los activos terapéuticos. Esto te va a permitir evaluar mejor las formulaciones.
¿Cómo leer la etiqueta de un cosmético en 30 segundos?
Si tienes poco tiempo para detectar si un producto te conviene o no, fíjate en esta checklist. Te va a ayudar a interpretar correctamente la etiqueta de un cosmético y que puedas tomar decisiones informadas antes de comprarlo.
La hemos articulado en un formato de preguntas y respuestas:
¿Cómo saber si un cosmético es seguro?
Es indispensable que la etiqueta incluya la lista INCI completa, la fecha de duración (PAO o caducidad) y los datos del responsable del producto. Para cumplir la normativa europea, los ingredientes deben aparecer en orden decreciente.
¿Qué significa el símbolo del tarro abierto?
El tarro abierto en un producto cosmético indica el PAO e indica los meses que una fórmula se mantiene en buen estado una vez abierta.
Permítenos una pequeña apreciación: no se trata de la fecha de caducidad sino de la duración del producto a partir del momento de su apertura.
¿Cómo identificar ingredientes agresivos o irritantes que puedan sensibilizar mi piel?
Aquí tu aliado es el INCI. Presta atención a sulfatos SLS y SLES, parabenos, conservantes que pueden ser controvertidos como el fenoxietanol, parafinas o parabenos.
¿Qué ingredientes evitar en un cosmético?
El movimiento esencial es el de evaluar el conjunto de la fórmula, intentando no caer en greenwashing.
Sin embargo, como norma general, resulta recomendable evitar ingredientes como los parabenos, phenoxyethanol, colorantes artificiales, alcoholes deshidratantes, tensioactivos agresivos (SLS o SLES mencionados anteriormente), siliconas pesadas y oclusivas, así como derivados del petróleo como paraffin, petrolatum o mineral oil.
Aprender a leer la etiqueta de un cosmético no significa memorizar ingredientes, sino entender cómo funciona una fórmula.
Solo así podrás elegir productos con criterio, apostando por un cuidado de la piel más consciente, eficaz y adaptado a tus necesidades reales.